El Gobierno de Fiyi declaró una emergencia nacional ante el avance del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), que afecta ya a uno de cada seis adultos en el país insular del Pacífico. La medida busca acelerar pruebas, tratamientos y programas de prevención, en coordinación con organismos internacionales como ONUSIDA y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Una epidemia en rápido crecimiento
Según datos de ONUSIDA, Fiyi registra una de las tasas de crecimiento más aceleradas del VIH en el mundo. Entre 2010 y 2025, los contagios aumentaron 12 veces, pasando de unos 2.000 casos en 2020 a más de 9.100 en 2025. De ellos, solo el 39 % conoce su diagnóstico y apenas el 22 % recibe tratamiento antirretroviral, lo que agrava la propagación del virus.
La prevalencia actual —1 de cada 6 adultos— coloca a Fiyi en una situación crítica, muy por encima de países vecinos como Papúa Nueva Guinea (1 %) o Samoa y Tonga, donde los casos son aislados y bajo control.
Factores de transmisión
El Ministerio de Sanidad de Fiyi identificó dos principales vías de contagio:
- Relaciones sexuales sin protección, responsables de más del 50 % de los casos.
- Uso compartido de jeringas, vinculado al consumo de metanfetaminas, que representa el 42 % de los contagios.
Además, un estudio reciente reveló que 2 % de las mujeres embarazadas atendidas en controles prenatales dieron positivo, lo que equivale a 1 de cada 50 gestantes.
Medidas del Gobierno
El ministro de Sanidad, Ratu Atonio Lalabalavu, anunció un plan integral que incluye:
- Ampliación de pruebas rápidas y acceso universal a tratamiento.
- Incorporación de la profilaxis preexposición (PrEP), con opciones de acción prolongada como inyecciones semestrales.
- Creación de un programa formal de intercambio de agujas y jeringas, con reformas legales en curso.
- Campañas comunitarias para reducir el estigma y conectar a las personas con servicios de salud.
Apoyo internacional
- ONUSIDA respalda la estrategia nacional con asesoría técnica y coordinación con comunidades locales.
- OMS advirtió que la epidemia en Fiyi es una de las de más rápido crecimiento en el planeta.
- PNUD y socios regionales aportan financiamiento, medicamentos y experiencia técnica para reforzar la respuesta.
Desafíos pendientes
La crisis del VIH en Fiyi enfrenta obstáculos significativos:
- Cobertura insuficiente de tratamiento: menos de una cuarta parte de los pacientes accede a antirretrovirales.
- Estigma social: la discriminación limita la búsqueda de atención médica.
- Sistema de salud frágil: la rápida propagación del virus presiona los servicios sanitarios en un país con menos de un millón de habitantes.
Impacto social y regional
La emergencia nacional no solo refleja un problema de salud pública, sino también un desafío social y económico. El aumento de casos amenaza la productividad laboral y la estabilidad de comunidades enteras. Además, la crisis coloca a Fiyi en el centro de atención regional, ya que otros países del Pacífico podrían enfrentar riesgos similares si no refuerzan sus sistemas de prevención.
La declaración de emergencia nacional en Fiyi es un llamado urgente a la acción. El país enfrenta una de las epidemias de VIH más graves del mundo, pero aún tiene la oportunidad de cambiar el curso de la crisis. La clave estará en ampliar el diagnóstico, garantizar terapias modernas y reducir el estigma que impide a miles de personas buscar ayuda.
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