El gigante petrolero estadounidense ExxonMobil Holdings Corp. (XOM) mantuvo esta semana conversaciones con el Gobierno de Venezuela sobre su posible regreso al país, en un momento en que la compañía evalúa seguir los pasos de sus rivales y volver a operar en las mayores reservas de crudo del mundo.
Negociaciones en Caracas
Según fuentes citadas por Bloomberg Línea, varios ejecutivos de ExxonMobil viajaron a Caracas el martes por la noche para discutir el acceso a yacimientos de petróleo pesado. Aunque las conversaciones llevan meses en marcha, la empresa actúa con cautela debido a que sus activos fueron nacionalizados en dos ocasiones desde la década de 1970.
Interés en la Faja del Orinoco
La compañía busca recuperar el control de dos yacimientos gigantes en la Faja del Orinoco —Petrovictoria y Petromonagas— nacionalizados por el expresidente Hugo Chávez a mediados de los 2000. También desea asegurarse derechos sobre otros dos yacimientos en la región de Carabobo.
Contexto político y económico
El regreso de ExxonMobil sería un paso clave en el esfuerzo del presidente de EE.UU., Donald Trump, por reactivar el sector petrolero venezolano tras la destitución de Nicolás Maduro. La empresa aportaría capital y conocimientos técnicos para reconstruir una infraestructura deteriorada, además de transmitir confianza al clima de inversión.
Un portavoz de ExxonMobil declinó hacer comentarios.
Competencia y acuerdos recientes
Las conversaciones se producen mientras la Administración Trump presiona para que más compañías estadounidenses cierren acuerdos en Venezuela:
- Continental Resources Inc. anunció esta semana su entrada al país.
- Chevron Corp. (CVX), Eni SpA (E) y otras empresas ya han firmado convenios en las últimas semanas.
Chevron, por ejemplo, acordó duplicar su producción en Venezuela hasta superar los 600.000 barriles diarios a principios de la década de 2030, con una inversión estimada de US$7.000 millones.
Retos para ExxonMobil
A diferencia de Chevron, que permaneció en Venezuela durante las nacionalizaciones y sanciones, ExxonMobil no opera actualmente ningún yacimiento en el país. Esto implica:
- Altos costos iniciales para reiniciar operaciones.
- Incertidumbre política, ya que no hay garantía de que la política de Trump perdure más allá de su mandato.
- Dudas sobre la durabilidad de las reformas fiscales y normativas que buscan atraer inversión extranjera.
El CEO de ExxonMobil, Darren Woods, calificó en enero a Venezuela como un país “no apto para la inversión”, aunque reconoció que con apoyo de Washington podría crearse un entorno favorable.
Ventaja tecnológica
Woods señaló que la experiencia de ExxonMobil con el crudo pesado canadiense podría ser una ventaja competitiva en Venezuela, donde el petróleo presenta características similares.
“El trabajo en el ámbito del petróleo pesado y los avances tecnológicos que hemos logrado nos sitúan en una posición única en lo que respecta a la producción a bajo coste de los recursos venezolanos”, afirmó en mayo.
El posible regreso de ExxonMobil a Venezuela marcaría un hito en la reactivación del sector energético del país, pero enfrenta desafíos políticos y financieros significativos. La decisión dependerá de la estabilidad de las reformas internas y de la continuidad de la política de apoyo impulsada por Washington.
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