El director ejecutivo de Chevron Corp., Mike Wirth, afirmó que los recientes cambios en la política petrolera de Venezuela representan una señal de avance en el intento por atraer inversión extranjera, aunque advirtió que aún se requieren medidas adicionales para consolidar la confianza de las compañías internacionales.
Señales positivas, pero insuficientes
En declaraciones al programa Face the Nation de CBS, Wirth aseguró: “Esto impulsa las cosas en la dirección correcta. Aún se necesita trabajar en ello. Probablemente no sea suficiente para atraer el nivel de inversión deseado. Así que creo que se ha avanzado”.
El ejecutivo destacó que la modificación de la política nacionalista de larga data en Venezuela, realizada semanas después de la captura de Nicolás Maduro y la asunción de Delcy Rodríguez como presidenta interina, constituye un paso relevante para abrir el sector energético a nuevos actores.
Interés creciente de empresas estadounidenses
Wirth expresó su confianza en la política del gobierno de Donald Trump hacia Venezuela y señaló que un grupo de ejecutivos petroleros estadounidenses se reunió recientemente con Rodríguez en Caracas para solicitar garantías de seguridad en las inversiones. Este encuentro refleja que el interés por el mercado venezolano se extiende más allá de Chevron y otras grandes compañías, en un contexto en el que Washington promueve la reactivación de la producción en el país.
Según Wirth, un aumento de la producción en Venezuela contribuiría a mejorar la fiabilidad y el suministro energético en Estados Unidos, lo que refuerza la importancia estratégica del país caribeño para el mercado global.
Retos de la industria venezolana
El director ejecutivo de Chevron también subrayó que la recuperación del sector enfrenta obstáculos significativos. La emigración de trabajadores cualificados ha reducido la fuerza laboral petrolera, lo que hace que cualquier repunte a gran escala dependa del regreso de los expatriados. Este punto fue igualmente señalado por la líder opositora María Corina Machado, quien advirtió sobre la necesidad de reconstruir el capital humano de la industria.
Cautela ante medidas de Washington
Wirth mostró cierta reserva respecto a la decisión del presidente Trump de invocar la Ley de Producción de Defensa para destinar fondos federales a proyectos energéticos, en medio de la presión por controlar el aumento de los costos de la energía. “No se puede reactivar la producción de un momento a otro. Se requiere ingeniería, cadenas de suministro, contratos y la movilización y el traslado de trabajadores”, explicó.
Las declaraciones de Mike Wirth reflejan un escenario de optimismo moderado en torno a la política petrolera venezolana. Si bien los cambios recientes son vistos como un avance, la industria aún enfrenta desafíos estructurales que van desde la falta de personal especializado hasta la necesidad de generar condiciones de seguridad jurídica para atraer capital extranjero.
La combinación de reformas internas en Venezuela y el respaldo político de Estados Unidos podría abrir una nueva etapa para el sector energético, aunque el camino hacia una recuperación sostenida sigue siendo complejo y dependerá de la capacidad de ambos gobiernos de garantizar estabilidad y confianza a los inversionistas.
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