Un reciente análisis de Bloomberg Línea destaca que la combinación de mejores perspectivas para el sector petrolero y la flexibilización de sanciones por parte de Estados Unidos podría llevar a la economía venezolana a crecer entre 10% y 12% en 2026, aunque cualquier repunte debe interpretarse como un rebote desde niveles históricamente bajos.
Proyecciones de crecimiento
- José Guerra, economista y miembro del Observatorio Venezolano de Finanzas, estima que la actividad petrolera crecerá al menos un 25%, lo que arrastrará a otros sectores y elevará el PIB entre 10% y 12%.
- El FMI proyecta un crecimiento más moderado de 4% en 2026 y 6% en 2027.
- La Cepal es más optimista, con una estimación de 6,5% para 2026.
Factores que impulsan la expansión
- Producción petrolera: el regreso de empresas como Chevron y Repsol, junto con nuevas licencias de la OFAC, reactivan operaciones clave.
- Financiamiento internacional: Venezuela podría recibir US$ 5.000 millones en Derechos Especiales de Giro (DEG) del FMI y acceder a líneas de crédito del Banco Mundial.
- Flexibilización de sanciones: EE.UU. permitió transacciones con el Banco Central de Venezuela y bancos públicos, además de operaciones con diluyentes y crudo.
- Sectores complementarios: comercio y servicios crecerían alrededor de 7%, mientras que la manufactura vinculada al petróleo también se expandiría.
Contexto histórico
El optimismo actual contrasta con el colapso económico reciente:
- Entre 2014 y 2020, Venezuela perdió más del 70% de su economía.
- Entre 2016 y 2019, la contracción promedio anual fue cercana al 18%.
- La pandemia agravó la caída, en un contexto de ausencia de cifras oficiales completas.
Retos persistentes
- Inflación: aunque en marzo fue del 650% anual, abril mostró señales de moderación con una tasa estimada de 3-4% mensual.
- Salarios bajos: el ingreso promedio ronda entre US$ 100 y US$ 120 mensuales, lo que limita el impacto inmediato del crecimiento en la población.
- Instituciones débiles: falta de independencia del Banco Central, el Tribunal Supremo y PDVSA genera incertidumbre para inversionistas.
- Entorno político: ausencia de definiciones sobre calendario electoral y garantías democráticas.
El repunte económico de Venezuela en 2026 podría superar el 10%, impulsado por el petróleo y la reapertura financiera internacional. Sin embargo, analistas advierten que se trata de un rebote desde niveles extremadamente deprimidos y que la sostenibilidad dependerá de reformas institucionales, estabilidad macroeconómica y credibilidad política.
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