La energética española Repsol anunció el 15 de abril la firma de un acuerdo con el gobierno venezolano y con la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) que le permitirá retomar el control de sus operaciones en el país, incrementar la producción de petróleo en la empresa mixta Petroquiriquire y garantizar los mecanismos de pago.
Un acuerdo estratégico
El contrato, remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España, establece que Repsol está preparada para aumentar en un 50 % la producción bruta de petróleo en Venezuela en un plazo de 12 meses y triplicarla en los próximos tres años, siempre que se cumplan las condiciones pactadas.
La alianza se centra en Petroquiriquire, empresa mixta con participación de 60 % PDVSA y 40 % Repsol, que concentra gran parte de la producción actual de la compañía en el país.
Compromiso de Repsol con Venezuela
Tras la firma, el director general de Exploración y Producción de Repsol, Francisco Gea, destacó el compromiso de la compañía con Venezuela, donde ha operado de manera ininterrumpida desde 1993.
“Contamos con los activos y las capacidades técnicas, operativas y humanas sobre el terreno para aumentar nuestra producción en el país”, señaló Gea en un comunicado oficial.
El consejero delegado, Josu Jon Imaz, también reafirmó que la empresa está preparada para incrementar la producción si se mantienen las condiciones necesarias.
Metas de producción
Actualmente, la producción de Repsol en Venezuela asciende a unos 45.000 barriles brutos al día, principalmente en Petroquiriquire. Con el nuevo acuerdo, las metas son:
- +50 % en 12 meses, alcanzando cerca de 67.500 barriles diarios.
- Triplicar en tres años, lo que supondría superar los 135.000 barriles diarios.
El marco contractual establece que PDVSA deberá programar cargamentos de crudos pesados equivalentes a la producción de Petroquiriquire, garantizando así la comercialización y el flujo de pagos.
Contexto económico y energético
La decisión de Repsol se produce en un momento de apertura progresiva de la economía venezolana, tras la flexibilización de sanciones internacionales y el restablecimiento de relaciones con organismos multilaterales como el Banco Mundial y el FMI.
Para Venezuela, el acuerdo representa una oportunidad de recuperar parte de su capacidad productiva petrolera, que ha caído drásticamente en la última década. Para Repsol, supone reforzar su presencia en Latinoamérica y asegurar un suministro estratégico en un mercado clave.
Perspectiva internacional
La reactivación de operaciones de Repsol en Venezuela se interpreta como un símbolo de confianza en el nuevo escenario económico del país. Además, podría incentivar a otras compañías europeas y asiáticas a retomar inversiones en el sector energético venezolano, siempre que se mantengan garantías de pago y estabilidad regulatoria.
El acuerdo entre Repsol, PDVSA y el gobierno venezolano marca un hito en la cooperación energética internacional. Con metas claras de producción y un marco operativo reforzado, la compañía española apuesta por un crecimiento sostenido en Venezuela, consolidando su compromiso histórico con el país y contribuyendo a la recuperación de su industria petrolera.
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