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Caracas. El Ministerio de Salud de Venezuela publicó por primera vez desde 2016 un boletín epidemiológico, rompiendo una ausencia de diez años sin divulgar información oficial sobre la situación sanitaria del país. El documento corresponde a la semana epidemiológica 13, del 15 al 21 de marzo de 2026, y ofrece datos parciales sobre solo cinco de las más de 30 enfermedades de notificación obligatoria: fiebre amarilla, rabia humana, fiebre hemorrágica venezolana, sarampión, rubéola y malaria.

Fiebre amarilla: 38 casos confirmados

El boletín confirma 38 casos de fiebre amarilla desde junio de 2025, de los cuales se reportaron 21 muertes. Además, se registraron 115 eventos epizoóticos en primates no humanos, lo que refleja la circulación activa del virus en zonas selváticas.

La ministra de Salud, Nuramy Gutiérrez, había reconocido el 10 de marzo que hubo “algunos decesos” por fiebre amarilla en 2025, aunque evitó precisar cifras para “no generar pánico”. La publicación oficial ahora confirma la magnitud del brote.

Malaria en aumento

El boletín también reporta un acumulativo de 25.259 casos de malaria desde 2025 hasta las primeras 12 semanas de 2026, lo que representa un aumento de 8,3 % respecto al mismo período del año anterior. El estado Bolívar, fronterizo con Brasil y epicentro de la minería, concentra el 81,1 % de los casos.

Este dato es relevante porque el gobierno interino de Delcy Rodríguez impulsa un proyecto de ley para abrir la actividad minera a inversión extranjera y privada, lo que podría tener implicaciones en la expansión de enfermedades transmitidas por vectores.

Ausencia de datos en otras enfermedades

El boletín no incluye información sobre otras enfermedades de notificación obligatoria como VIH/sida, dengue, diarreas, neumonía o tuberculosis. Tampoco ofrece datos previos a 2025, lo que limita la capacidad de evaluar tendencias históricas.

La Academia Nacional de Medicina y varias sociedades médicas habían solicitado en marzo que el Ministerio retomara la publicación de boletines desde 2024, especialmente para atender los casos de fiebre amarilla reportados en distintas regiones.

Antecedentes históricos

El boletín epidemiológico venezolano, implementado desde 1938, es de publicación semanal y obligatoria. Sin embargo, durante el gobierno de Hugo Chávez (1999-2013) se interrumpió de manera irregular. A partir de 2014, las autoridades dejaron de publicarlo sin dar explicaciones. En 2016 se divulgó un boletín aislado, pero la ministra de entonces fue destituida pocos días después.

La falta de información oficial durante una década generó críticas de organismos internacionales y dificultó la respuesta sanitaria frente a brotes de enfermedades como malaria, sarampión y fiebre amarilla.

Significado de la publicación

La divulgación del boletín marca un cambio en la política de transparencia sanitaria del país. Aunque la información es incompleta, representa un paso hacia la normalización de prácticas epidemiológicas básicas y podría facilitar la cooperación con organismos internacionales como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la OMS.

No obstante, la ausencia de datos sobre enfermedades clave y la falta de continuidad en la publicación semanal generan dudas sobre la voluntad del gobierno de mantener un flujo constante de información.

Perspectivas

Expertos consideran que la publicación del boletín es un avance, pero insuficiente. Para recuperar la confianza de la comunidad médica y de la población, el Ministerio de Salud deberá garantizar la regularidad semanal, ampliar la cobertura a todas las enfermedades de notificación obligatoria y ofrecer datos históricos que permitan evaluar tendencias.

La transparencia epidemiológica es esencial para diseñar políticas públicas efectivas, coordinar respuestas internacionales y evitar que brotes locales se conviertan en crisis regionales. En un país con altos índices de migración, la falta de información sanitaria no solo afecta a Venezuela, sino también a sus vecinos.

En definitiva, la publicación del boletín epidemiológico tras diez años de silencio constituye un hecho significativo, pero también plantea interrogantes sobre la capacidad del sistema de salud venezolano de sostener un monitoreo confiable y completo en el tiempo.

Redinfodigital / Red de Información Digital.

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