Saint George’s. El Gobierno de Granada afirmó este jueves que la visita de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, refuerza la cooperación bilateral en múltiples ámbitos, en lo que constituye el primer viaje internacional de la mandataria desde que asumió el cargo tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
El primer ministro granadino, Dickon Mitchell, ofreció una rueda de prensa junto a Rodríguez en la que precisó que las conversaciones se centraron “exclusivamente en reforzar la cooperación bilateral entre Granada y Venezuela”. Según explicó, se abordaron áreas transversales como energía, agricultura, educación, comercio, turismo, transporte y logística, con la intención de implementar acuerdos mediante grupos de trabajo locales en ambos países.
Mitchell expresó su satisfacción por el resultado del encuentro y aseguró que espera poner en marcha lo antes posible las medidas que beneficiarán a ambos pueblos. “La visita de hoy ha brindado la oportunidad de fortalecer los lazos diplomáticos, explorar áreas de interés mutuo y seguir fomentando alianzas que apoyen el desarrollo y la cooperación”, concluyó.
Rodríguez resalta soberanía y educación
Por su parte, Rodríguez calificó a Granada como “un ejemplo” para los pueblos de Latinoamérica y el Caribe por optar, pese a las dificultades, por la soberanía y la autodeterminación. La mandataria aseguró estar “contenta” tras la reunión, ya que permitió “reactualizar la hoja de ruta” que Mitchell había firmado con Nicolás Maduro en 2025.
Rodríguez destacó la importancia de afianzar la cooperación en educación, incluyendo áreas de energía, ciencias, hidrocarburos y economía. También mencionó la posibilidad de que estudiantes granadinos cursen estudios en Venezuela y se desarrollen intercambios en materia de idiomas, profesores y salud.
Asimismo, anunció una mayor colaboración en comercio exterior mediante nuevas rutas de transporte aéreas y marítimas, así como proyectos de producción de alimentos. Según Rodríguez, estos acuerdos no solo tendrán impacto bilateral, sino que podrían extenderse a otros países del Caribe. “Todos venimos del mismo mar”, sentenció.
Antecedentes de la cooperación
La visita se produce un año después de que ambos países firmaran una hoja de ruta para la cooperación bilateral hasta 2027, basada en la “complementariedad económica” y que abarca áreas como turismo y educación. En abril de 2025, Nicolás Maduro y Mitchell habían apostado por una “nueva fase” de Petrocaribe, el programa de adquisición de crudo fundado en 2005 y suspendido en 2019 tras las sanciones impuestas por Estados Unidos durante el primer mandato de Donald Trump.
Tensiones con Estados Unidos
El viaje también se enmarca en un contexto de tensiones regionales. Antes de la operación estadounidense que llevó a la captura de Maduro en enero, Washington había solicitado a Granada instalar un radar militar en el Aeropuerto Internacional Maurice Bishop (MBIA), propuesta que el Gobierno rechazó. La decisión fue respaldada por la ciudadanía, que organizó la “Marcha por la paz”, una protesta pacífica para instar al Ejecutivo a no involucrar a la isla en las tensiones regionales.
Granada tiene una historia marcada por la intervención estadounidense: en 1983 fue invadida por Estados Unidos y otros países caribeños, que derrocaron al gobierno militar de Hudson Austin y su alianza con Cuba y la Unión Soviética. Este antecedente refuerza la sensibilidad de la isla frente a propuestas de militarización y explica la importancia de la visita de Rodríguez como gesto de cooperación pacífica.
Proyección regional
La visita de Rodríguez a Granada busca consolidar la legitimidad de su gobierno interino en el plano internacional y reforzar la presencia de Venezuela en el Caribe. La elección de Granada como primer destino responde a la intención de fortalecer alianzas con países pequeños pero influyentes en organismos regionales como la CARICOM.
El resultado de las reuniones será observado de cerca por la comunidad internacional, especialmente en un momento en que Venezuela intenta recomponer su imagen y proyectar estabilidad tras meses de crisis política. La cooperación en sectores estratégicos como energía y educación podría convertirse en un puente para ampliar la integración regional y contrarrestar la influencia de Estados Unidos en el Caribe.
En definitiva, el viaje de Rodríguez a Granada combina tres dimensiones: la diplomática, al reforzar vínculos bilaterales; la política, al proyectar liderazgo internacional; y la simbólica, al marcar el inicio de una nueva etapa en la política exterior venezolana.
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